Megaproyecto Túnel del Toyo y vías anexas

Este megaproyecto conecta las concesiones de cuarta generación denominadas autopistas al Mar I, desde el río Cauca, y autopista al Mar II en el centro poblado del municipio de Cañasgordas. Tiene un costo aproximado de $1,83 billones del año 2012 y está financiado por el departamento de Antioquia, el municipio de Medellín y el Gobierno Nacional. Cuenta con una longitud de 37,6 km, dividido en dos tramos.

El tramo I está en ejecución y contiene las fases de preconstrucción, construcción, operación y mantenimiento, con una longitud de 18.2 km. De éstos, 12.6 km van en siete túneles -destacándose el del Toyo como el más largo del megaproyecto con 9.84 km de longitud, lo que lo convertiría en el túnel vial más extenso de América Latina-; 1.3 km en 17 puentes; y 4.3 km de vías a cielo abierto. En la etapa de preconstrucción se ejecutaron para los dos tramos los estudios y diseños definitivos en fase tres, gestión social, gestión predial y licencias ambientales. La etapa de construcción se desarrolla actualmente con más de 4 km de excavación en el túnel del Toyo, ejecución de puentes, otros túneles y vías a cielo abierto. El departamento de Antioquia aportó $780,000 millones de 2012 y el municipio de Medellín $530,000 millones del mismo año. Es importante tener presente que dentro de las obligaciones del contrato para el tramo I no se incluyen suministro, instalación y puesta en marcha de los equipos electromecánicos. Todo esto, de acuerdo a los convenios suscritos, quedaron a cargo de la Nación.

El tramo II está muy rezagado con respecto a los cronogramas iniciales del megaproyecto Túnel del Toyo y Vías Anexas, derivados de los convenios interadministrativos. El gobierno de Santos incumplió todos sus compromisos firmados respecto a este proyecto. Este tramo II debe construir 11 túneles que suman 5,2 km; 13 puentes con 1.7 km; y 12,5 km de vías a cielo abierto, para un total de longitud de 19.4 km. En este momento la situación para este tramo es la siguiente: en el CONPES 4010 de noviembre de 2020 se aprobaron recursos por $1.4 billones, iniciando en 2021 con $100.000 millones, en 2022 con $140.000 millones, en 2023 con $405.000 millones, en 2024 con $340.000 millones y en 2025 con $415.000 millones. Para la tercera semana de marzo de 2021 se adjudicará la licitación para las obras de este tramo por un valor de $870.000 millones. Quedaría pendiente la adquisición, instalación y puesta en marcha de los equipos electromecánicos por valor de $530.000 millones. Así las cosas, se presenta un panorama complejo para empalmar los dos tramos al mismo tiempo, lo que conlleva a tener un atraso en la totalidad del megaproyecto. Si conexión al Mar I cumple para 2021 o mediados de 2022 y también cumple Conexión al Mar II, se presentaría un tramo entre Santa Fe de Antioquia y Cañasgordas en pésimas condiciones técnicas y con grandes pérdidas operacionales y de tiempo que retrasaría también el desarrollo de Antioquia y Colombia.

Es grande el impacto para el desarrollo económico y la competitividad del país y de Antioquia que representa este macroproyecto, ya que comunica por vía terrestre a Medellín con el mar de Antioquia y, además, comunica regiones de Antioquia como Urabá, Occidente, Oriente, Norte, Nordeste y Suroeste entre sí. A nivel nacional conecta el Eje Cafetero, el Suroccidente y Centro del país con Antioquia y a su vez con la región Caribe de Colombia. Lo anterior debido a que el megaproyecto Túnel del Toyo y sus Vías Anexas reduce 20 kilómetros de longitud vial entre los municipios de Santa Fe de Antioquia y Cañasgordas; también reduce los tiempos de viaje en una hora aproximadamente entre estos dos municipios y lógicamente entre Medellín y el Urabá antioqueño.

Articulando este megaproyecto con las concesiones 4G en el departamento de Antioquia, entre otros aspectos, se generará un canal seco interoceánico entre el Pacifico y el Atlántico. Es decir, entre el puerto de Buenaventura y los futuros puertos en el mar de Antioquia, obteniendo magníficos resultados para la competitividad y por lo tanto un gran aumento en el crecimiento económico con excelentes resultados para el bienestar de todos los colombianos. Aumentarían las exportaciones e importaciones a unos costos muy inferiores y con mayor rapidez en el tiempo, gracias a las mejoras de la infraestructura física para el transporte.

 

Foto tomada de: https://www.valoraanalitik.com/