El AMOR (2) – Mitos y realidades

La semana anterior, con ocasión del proyecto para la constitución de Área Metropolitana (AM) en el Centro-Sur de Caldas, hablamos de la importancia de esta figura y de sus principales competencias.

Lee aquí: El AMOR (1) https://andresjulian.com/2020/05/21/el-amor-1/

En esta ocasión será útil desmitificar las más importantes distorsiones que se sembraron sobre el proyecto de El Área Metropolitana del Oriente Antioqueño, AMOR. Los ciudadanos merecen conocer con rigor la verdad de las cosas.

Mito 1. “Se pierde la autonomía municipal”: Falso. Las AM NO son entidades territoriales. Sí son entes administrativos con patrimonio e ingresos propios, lo que se establece por los Concejos Municipales de las localidades que la conformen. Tienen unas competencias muy bien definidas por la norma en los temas de planeación, movilidad y medio ambiente.

Mito 2. “Aportar al AM baja la categoría de los municipios”: Incorrecto. La categoría de los municipios la perfila su población y sus ingresos propios. Como se estableció anteriormente, los aportes de los municipios miembros los concreta el respectivo concejo municipal, así que pertenecer o no a un AM en nada afecta este aspecto.

Mito 3. “Se suben los impuestos porque se debe crear una sobretasa al predial para el medio ambiente”: Mentira. En la anterior columna clarificamos que la competencia ambiental toma lugar cuando el conjunto de la población urbana de los municipios que integren el AM supere el millón de habitantes. Solo en este caso, parte de los recursos que hoy debe girar cada municipio a la Corporación Autónoma Ambiental de su jurisdicción, irían al AM.

Mito 4. “Municipio núcleo o capital nos mandará”: Irreal. Solo las decisiones que tome la junta metropolitana -acuerdos metropolitanos- y únicamente sobre los temas de su competencia -planeación, medio ambiente cuando supere el millón de habitantes, y movilidad- se entienden como de superior jerarquía a los actos administrativos que sobre la misma materia se expidan en los municipios miembros.

Mito 5. “Recibiremos menos de lo que aportamos”: Embuste. Una de las más bonitas bondades de un AM es lo mucho que facilita la construcción de equidad. Cuando tuve ocasión de trabajar en la Gobernación de Antioquia y recorrer todo el departamento, registré como en al menos 100 de los 125 municipios antioqueños, solo se hacían inversiones  importantes cuando estas las financiaba la Nación y/o el gobierno seccional. Estos municipios, altamente dependientes de las transferencias nacionales, siguen sin resolver sus problemas de pobreza, menos de desigualdad.

Pensemos en la oportunidad enorme que se abre, con esta figura, de financiar y adelantar obras que benefician a la región entera y a los municipios, pero que ninguno de ellos -en especial los más pobres- por sí solo estaría en capacidad de cofinanciar.

No olvidemos en este último punto, que salvo el municipio núcleo o capital, quien es un aportante neto de recursos, los demás son receptores netos de inversiones para desarrollar sus territorios y mejorar la calidad de vida de sus pobladores.

@AndresJRendonC

Foto: https://diarioriente.com/

El AMOR (1)

Recientemente fui invitado por el Gobernador de Caldas para discutir, con su equipo y los gobiernos de Manizales, Villamaría, Palestina, Chinchiná y Neira, la necesidad de constituir el Área Metropolitana del Centro-Sur en ese hermoso departamento. No hice otra cosa que exponer lo que siempre he indicado como bondadoso para el Área Metropolitana del Oriente Antioqueño -AMOR-.

En efecto, siempre argüí que un área metropolitana es la única figura establecida en el ordenamiento jurídico colombiano con la posibilidad de esgrimirse como autoridad supramunicipal. Ante esto, es preciso preguntarnos si necesitamos una autoridad supramunicipal y en qué casos.

La Constitución Política colombiana establece que solo en los casos de seguridad y orden público, el Presidente de la República y los Gobernadores, cuando actúen como agentes de éste, son superiores jerárquicos de los Alcaldes. Así las cosas, aunque Colombia es una república descentralizada, pero unitaria, los mandatarios locales -sin importar el tamaño de la localidad- gozan de gran autonomía en la mayoría de los temas. No en vano se ha hecho famoso el dicho que reza “en Colombia, cada Alcalde es Presidente en su pueblo”.

Las áreas metropolitanas son entidades administrativas autónomas, “infradepartamentales pero supramunicipales”, que en los asuntos de su competencia -la planeación, la movilidad y el medio ambiente- ayudan en mucho a planificar, ordenar y regular el desarrollo de un territorio. Y son estos temas los que necesitan de una autoridad superior, que se sobreponga a los egos locales.

Pero, ¿quién defiende el AMOR? Sus competencias esenciales hablan con contundencia. En primer lugar, la que aparece es sobre movilidad. No solo está el poderse instituir como autoridad de transporte para su jurisdicción. Está la posibilidad de cambiar los medios en que se movilizan los ciudadanos por unos amigables con el ambiente y accesibles a la población en situación de discapacidad. Todo esto, enmarcado en el plan estratégico sobre la materia (PMM) y que deberá ser componente integral de planes metropolitanos de ordenamiento territorial (PEMOT) e integral de desarrollo para el largo plazo (PIDMlp).

En segundo término, aparece la competencia ambiental, la cual solo toma lugar cuando el conglomerado urbano que conforme el área supere el millón de habitantes, algo que no alcanza aún ni el esquema planteado en Caldas ni el del Oriente.

De tercero tenemos, la función de planeación. Aquí es clave manifestar que los esquemas y planes de ordenamiento territorial locales deben guardar armonía con el Plan Estratégico Metropolitano de Ordenamiento Territorial (PMEOT). De hecho, el acuerdo metropolitano sobre esta materia se convierte en uno de mayor jerarquía a los expedidos en el ámbito municipal.

Finalmente, debo destacar la que para mí es la oportunidad más bonita que nos brindaría constituir un área metropolitana: la construcción de equidad. Salvo el municipio núcleo o capital (el de mayor categoría), quien en términos fiscales sería un aportante neto de recursos, los demás recibirían en obras y transferencias mucho más de lo que aportan.

@AndresJRendonC

*Foto: Julio César Herrera - El Colombiano